Entre quienes sí la han usado, un 38,7% la utiliza para el ocio, un 33,8% para estudiar, un 26,8% para trabajar y un 11,7% la integra en su vida personal
Las percepciones con respecto al impacto de la IA en el ámbito laboral están muy divididas: el 28,6% confía en que los seres humanos serán irremplazables, frente a un 28,5% que considera que las personas que no se adapten a estas nuevas tecnologías podrán quedarse atrás en el mercado laboral
Persisten brechas de uso y percepción según género, edad, nivel educativo y situación laboral: los chicos usan más la IA para trabajar (29,8% vs. 23,8% de las chicas), el no-uso desciende con la edad (del 56,5% entre 15–19 años al 36,2% entre 25–29) y el uso para estudiar crece con la formación (del 20,3% en niveles básicos al 40,8% en estudios superiores)
Estos datos forman parte de la investigación ya presentada Inserción laboral juvenil: aspiraciones, preocupaciones y desafíos, elaborada por Fundación Pfizer y Fad Juventud
Madrid, 13 de enero de 2026.- La inteligencia artificial avanza con fuerza en el ámbito laboral, pero su presencia en la vida cotidiana de la juventud es aún limitada. Casi la mitad de las personas jóvenes de 15 a 29 años (46,7%) afirma no haber utilizado nunca una herramienta de IA, lo que contrasta con la centralidad que estas tecnologías están adquiriendo en el mercado de trabajo y en múltiples procesos formativos y profesionales.
Gráfico 1. Usos de la IA entre la juventud. (%)

Entre quienes sí la han probado, el uso más extendido es con fines recreativos: el 38,7% recurre a la IA para actividades lúdicas, como videojuegos, generación de imágenes, chatbots, etc. Le siguen los usos educativos, presentes en el 33,8%, y los laborales, todavía minoritarios, con un 26,8% de jóvenes que la utilizan en tareas profesionales. La integración en la vida personal continúa siendo muy reducida: solo el 11,7% emplea la IA para organización, recordatorios, planificación o recomendaciones de contenido.
Estas son algunas de las conclusiones de la investigación Inserción laboral juvenil: aspiraciones, preocupaciones y desafíos, elaborada por Fundación Pfizer y Fad Juventud, que aborda múltiples dimensiones de la experiencia juvenil en torno al empleo y la salud y dedica un apartado específico a entender cómo se relacionan con la tecnología digital y cómo interpretan su impacto en sus oportunidades laborales presentes y futuras.
La juventud no comparte una visión única sobre cómo la inteligencia artificial transformará el mercado de trabajo. Las opiniones se distribuyen de forma equilibrada entre la confianza en que el componente humano seguirá siendo clave y el temor de la exclusión de quienes no se adapten.
Gráfico 2. Percepción de los posibles impactos de la IA y big data en el mercado laboral. (%)

Un 28,6% apuesta porque los seres humanos serán irremplazables en tareas creativas o emocionales, mientras que un 28,5% considera que las personas que no se adapten a estas nuevas tecnologías, podrán quedarse atrás en el mercado laboral.
Para el 25,8% de los jóvenes la inteligencia artificial y el big data facilitarán muchas tareas en el empleo y un 24,9% opina que tendrán gran impacto en sectores como la salud, el transporte, la atención al cliente y la manufactura.
Las diferencias en el acceso y el uso de la inteligencia artificial entre los diferentes grupos juveniles son significativas y dibujan un panorama muy desigual:
Brecha de género: los chicos utilizan la IA para trabajar con más frecuencia que las chicas (29,8% frente a 23,8%), mientras que ellas la integran más en su vida personal (13,5% frente a 9,8%)
Brecha etaria: la familiaridad con la IA aumenta con los años. El porcentaje de jóvenes que nunca la han usado desciende del 56,5% entre 15–19 años al 49,9% en el grupo de 20-24, y a 36,2% en el grupo de 25–29, mientras que el uso para organización personal crece del 5,6% al 9,2% y al 18,7% en esos mismos tramos
Brecha educativa: el uso de IA para estudiar se incrementa claramente con la formación: del 20,3% en la 1ª etapa de secundaria al 28,5% en la 2ª etapa secundaria y hasta un 40,8% en estudios superiores. El ocio también aumenta del 29,7% al 36,1% y al 42,4% respectivamente
Brecha por situación laboral: el estudiantado es el grupo con menor uso: 61,7% afirma no haber empleado nunca IA, frente al 36,7% de quienes trabajan y el 31,3% de quienes están en desempleo. Por el contrario, la juventud ocupada presenta un uso más variado, tanto para desempeños profesionales como para automatizar tareas o complementar su formación
El estudio completo se puede descargar en la web del Centro Reina Sofía, https://www.centroreinasofia.org/publicacion/insercion-laboral-juvenil/