Thomas McKeown
Las enfermedades humanas han ido evolucionando desde la Prehistoria hasta la civilización industrial. Esa evolución ha estado condicionada por los cambios (económicos, demográficos, alimentarios, laborales y sociales) de los pueblos cazadores – recolectores, las culturas agrícolas, los procesos de industrialización y las sociedades desarrolladas.
El progreso económico provoca, directa o indirectamente, la disminución (e incluso la desaparición) de algunas enfermedades. Pero también provoca, como efecto colateral, el incremento (e incluso la aparición) de otras.