Alfonso Moreno nació en el año 1944 en Arenas de San Pedro, Ávila. Su carrera siempre ha estado ligada a la Farmacología, ya desde su época de estudiante. Por otro lado, está vinculado al Hospital Clínico desde hace más de 25 años, cuando se creó el Servicio de Farmacología de dicho centro.
Un aspecto que le gustaría destacar de su carrera es su dedicación a la docencia. “Estar en contacto con los estudiantes es muy gratificante para mi. Ver cómo inician su formación académica y profesional, ser testigo de una renovación constante cada año al conocer a una nueva generación de alumnos es gratificante”, asegura. “Todo lo que he conseguido hasta el momento ha sido, en parte, gracias a mi esfuerzo personal pero sobre, todo, gracias a la gente que me ha rodeado, a mis equipos”.
Le gustan los toros y caminar. Disfruta con una comida tranquila, con un buen vino, en compañía de amigos. Confiesa con gran orgullo que su pasión es su nieto y le hubiera gustado saber pilotar un avión, actividad por la que siente una gran admiración.
Respecto al trabajo de la Fundación Pfizer, Alfonso asegura que “ha aportando y sigue aportando mucho a la sociedad. Concretamente, la serie de estudios que ha sufragado y generado se han convertido en referencia y base para conocer más de cerca aspectos como el envejecimiento o la dependencia. Esto es algo que desde los primeros momentos la Fundación ha tenido claro, y lo sigue potenciando”.
Ha sido patrono de la Fundación Pfizer desde sus orígenes y la define como un ejemplo de seriedad, rigor, compromiso y receptividad. “La Fundación debe estar orgullosa de haberse mantenido durante estos diez años, de haber calado con mesura y fuerza en la sociedad, en definitiva, de tener un nombre propio y un gran reconocimiento”.
Jefe del Servicio de Farmacología Clínica del Hospital Clínico San Carlos de Madrid
Presidente de la Comisión Nacional de Especialidades Médicas